|
|
En el primer año de mandato del Presidente de Estados Unidos Barack
Obama, la tasa de desempleo aumentó de 5.8% a
9.4% por la crisis en el sistema financiero, que afectó la popularidad del mandatario. En su primer discurso del
“Estado de
la Unión
”
del 27 de enero pasado, el Presidente destacó acciones que serán puntos de
inflexión para su economía y que repercutirán en la nuestra.
Obama anunció que se promoverá
en el Senado una iniciativa de impuestos para los bancos más grandes del país.
Se ayudará a los bancos comunitarios para otorgar créditos por 30 mil millones
de dólares a las PyMES. Este apoyo será una medida
importante para que su economía se reactive, se genere millón y medio de
empleos y aumente la credibilidad en el sistema financiero. Esto creará empleo
para los migrantes mexicanos, así como crecimiento en el envío de remesas a
México.
|
Por otro lado, el impuesto a los grandes bancos puede
generar que su tasa de rendimiento disminuya; los capitales a otros activos se
volverían más rentables y sería más lento el fortalecimiento del sistema
financiero de EEUU.
Una
constante depreciación del dólar incrementaría el comercio de los productos de
Estados Unidos, si a su vez aumenta su productividad. Pero la pregunta es qué tanto México puede aprovechar ser proveedor de
los bienes que ese país producirá para sus exportaciones. Es donde la política
industrial de México debe visualizar cómo crear las cadenas productivas
adecuadas para sacar provecho a este anuncio del Presidente americano.
Por
otra parte, deberíamos tener cuidado con los símbolos de proteccionismo que
andan rondando en las políticas económicas de EEUU. Es donde el Tratado de Libre Comercio de Norte América (Canadá,
México y Estados Unidos) jugará un papel determinante para mantener flujos de
intercambio de bienes y servicios en la zona.
Es preocupante que en las declaraciones se haya señalado una posición
proteccionista de los empleos en contra de la migración y que esto lleve a una
relación confusa y no direccionada de la solución migratoria hemisférica.
Bajo todos estos marcos, México tiene oportunidades y riesgos. México
crecerá al menos 3.2%, aunque varios pronósticos son más optimistas. Pero aún
no está escrita la última palabra de la recuperación económica de los Estados
Unidos y del mundo.
|